A estas alturas, podríamos decir que conocemos bien al roster de los Dallas Cowboys. Tras una agencia libre discreta y un NFL Draft que ha tenido reacciones mezcladas, conocemos los puntos fuertes y débiles del equipo.

Y en resumidas cuentas, todos tenemos las mismas dos preguntas rondándonos la cabeza con respecto a los Cowboys del 2022.

  1. ¿Será la ofensiva tan productiva como en la primera mitad de la temporada pasada? ¿O seguirán estancados como lo estuvieron en la segunda porción del calendario? ¿Quizás un punto medio?
  2. ¿Podrá la defensiva mantener el nivel que mostró al ser la #1 en robos de balón el año pasado?

Dejaremos la defensiva de lado este día en Cowboys en Español y nos centraremos a la primer pregunta. Específicamente, a uno de los factores principales. Queda claro que el equipo necesita una mejor temporada de Dak Prescott estando sano, que el novato Jalen Tolbert responda tempranamente, y mucho más.

Pero la mayor incógnita en el equipo bien podría ser la línea ofensiva. ¿Es esta unidad una fortaleza o una debilidad?

Zack Martin sigue siendo el mejor guardia en la NFL (Quenton Nelson de Colts le da pelea). Su técnica está en otro nivel y Martin continúa venciendo competencia élite siempre que tiene la oportunidad de hacerlo. Aparentemente, la única manera de vencerlo es cocinar una jugada diseñada en su contra de vez en cuando, algo que no es fácil en la liga.

Probablemente Martin sea el mejor jugador en el roster. Sin embargo, más allá de Martin, los cuatro linieros ofensivos que se proyectan como titulares en Dallas provocan muchas preguntas.

Principalmente, debemos señalar el riesgo que representan Terence Steele. Los Cowboys dejaron ir a La’el Collins después de varios descontentos con él y decidieron apostarle al joven tackle que sorprendió a todos en su segundo año en la NFL.

Steele lo hizo bien, específicamente del lado derecho, pero no cabe duda de que es un paso para atrás en la posición de tackle derecho. Steele se va a beneficiar de pasar “tiempo completo” en un solo lado. Contra Broncos, cuando lo movieron al lado izquierdo, permitió 11 presiones.

Hemos visto cosas buenas de Steele y la incertidumbre se reduce a no saber que tan constante será en una temporada donde ha sido nombrado titular desde el arranque.

En cuanto al otro tackle, la conversación en torno a Tyron Smith sigue siendo la misma de hace años. Los Cowboys tienen uno de los mejores tackles izquierdos en la NFL cuando está sano. El problema es contar con que no se pierda juegos clave.

Y finalmente, Tyler Biadasz y Tyler Smith jugarán lado a lado en el interior. Por un lado, Smith no juega guardia desde la preparatoria y tiene que corregir sus fundamentales. Por el otro Biadasz enfrenta quizás el año más importante de su carrera.

¿Será suficiente la fuerza y explosividad de Tyler Smith para convertirse en una fortaleza en el equipo?

Naturalmente, estas preguntas no se contestarán pronto. Tendremos que esperar a ver esta unidad en el terreno de juego en septiembre. Pero algo queda más que claro. Los Cowboys tomaron uno de sus mayores riesgos en esta posición. Perder a dos titulares (sí, al final del día Connor Williams era un titular) teniendo dudas en otros dos puestos (Biadasz y Tyron Smith por salud) es algo que podría costarle al equipo en el peor de los casos.

En el mejor de ellos, los Cowboys tienen piezas jóvenes para tener una nueva línea ofensiva a largo plazo.

Imagen destacada vía Matt Blewett-USA TODAY Sports