La fecha límite para extender a Dalton Schultz vino y se fue. Los Dallas Cowboys le pagarán 10.9 millones de dólares por la temporada 2022 y después de eso el futuro es incierto.

Schultz viene de una temporada en la que atrapó ocho touchdowns y acumuló 808 yardas. Además, lo hizo en jugadas clave. Según Sports Info Solutions, Schultz fue el ala cerrada #2 en eficiencia por target (pase lanzado a su dirección) en toda la NFL.

Pero la pregunta con Schultz siempre ha sido si puede ser un arma que dicte coberturas de las defensivas contrarias siendo una amenaza en el juego profundo de manera constante. En la ofensiva de Cowboys, su rol principalmente es correr rutas por debajo dándole una opción segura a Dak Prescott.

¿Vale eso lo mismo que aquellos alas cerradas como Travis Kelce y George Kittle?

Es una de las preguntas más difíciles de evaluar que hemos visto recientemente para la directiva de Cowboys.

Por ahora, el corto plazo ha quedado definido. Pero ¿qué sigue para dos partes que han negociado de manera muy discreta? Evaluemos las tres posibilidades más probables.

Escenarios probables

1. Un año más con Cowboys

La directiva en Dallas claramente no está convencida de que Schultz merezca ser uno de los mejores pagados en la liga. Pero saben muy bien que no hay un reemplazo para 2022 en la posición. Además, Schultz será una pieza importantísima de esta ofensiva mientras Michael Gallup regresa de su lesión.

Simplemente, deshacerse de Schultz este año no era una opción para Cowboys. La etiqueta franquicia no es ideal porque no hay flexibilidad para propósitos del tope salarial (ocupará 10.9 millones en el tope mientras que con una extensión podría ocupar menos este año) pero la cifra es menor al precio de mercado actualmente.

Recordemos que David Njoku de Browns firmó por más de $13 millones y nunca ha tenido la producción que Schultz tuvo en 2021.

En la ofensiva de Cowboys, Dalton Schultz funciona. Eso es un hecho. Si se lo pueden quedar por un año más a descuento, ¿por qué no?

2. ¿Doble etiqueta?

Normalmente, etiquetar a un jugador en años consecutivos no es una opción viable por el precio que conlleva. La segunda etiqueta es por regla 20% más cara que la anterior y esto lleva a números muy inflados en diversas posiciones.

Pero en la posición de ala cerrada, la cifra inflada sería de 13.1 millones en 2023. Los Cowboys podrían pagarle a Schultz menos de lo que recibiría en la agencia libre dos años seguidos sin la necesidad de comprometerse a largo plazo.

Esta estrategia no es ideal por la falta de flexibilidad en el tope pero si Cowboys no considera tener alternativa el próximo año, este movimiento no sería una sorpresa.

3. Extensión en 2023

Un año fuerte de Schultz podría terminar de convencer a los Cowboys de asegurarlo al largo plazo. El precio sería más caro, pero no podemos descartar que la extensión llegue un año más tarde.

Para que se de este cambio de opinión, Dallas tendría que ser más agresivo con como utilizan al #86. Sabemos todo lo que se tiene que saber de él en su rol actual. Pero si Cowboys comienza a utilizarlo en un rol más vertical en el juego aéreo y da resultados, las dudas desaparecerían.

Imagen destacada vía Matthew Emmons-USA TODAY