En cuarta oportunidad y gol, los New Orleans Saints buscaban emparejar un poco el marcador en el AT&T Stadium. Perseguían a los Dallas Cowboys 10-0 en un partido en el que la falta de producción ofensiva era algo fuera de lo común para esa unidad de Sean Peyton. A menos de dos yardas de la zona de anotación, los Saints mandaron un acarreo por el centro con Alvin Kamara, quien se topó con una línea ofensiva que había perdido en las trincheras. Corto. Balón de Cowboys.

A finales de noviembre del 2018, los Saints visitaban a los Dallas Cowboys ostentando un récord de 10-1. Todos favorecían drásticamente a los Saints, y no era difícil entender el porque. Eran el mejor equipo. Sin embargo, fue una actuación sorprendente por parte de la defensiva de Dallas.

Y aunque en ese acarreo de Alvin Kamara quien más brilló fue DeMarcus Lawrence, quien fue acreditado con el derribo, la noche fue para el par de linebackers titulares de los Cowboys. Leighton Vander Esch y Jaylon Smith. Ambos jugadores en la directiva de Cowboys apostó en sus años correspondientes.

Por un lado, Smith, quien algunos temían que nunca volvería jugar después de una brutal lesión en su último juego universitario. Por otro, Vander Esch, quien fue retirado como prospecto por muchos equipos debido a preocupación en cuanto a su salud.

Aquella noche, después de limitar a Alvin Kamara a solo 36 yardas en 11 acarreos y con seis tackleadas solitarias cada uno, ambos linebackers parecían ser el futuro de la defensiva de los Dallas Cowboys.

Pero en 2021, podrían ser jugadores de equipos especiales.

Durante la pretemporada, las alineaciones defensivas de Dan Quinn habían sugerido que los titulares de Cowboys en la posición de linebacker podrían ser el novato Micah Parsons y el veterano Keanu Neal. A pesar de ser nuevos en el equipo, Mike McCarthy afirmó que eran los titulares del equipo en defensiva Nickel (cinco backs defensivos, por lo general tres cornerbacks y dos safeties).

¿Sorpresa? Quizás un poco. Pero la evidencia lo sugería desde hace tiempo. Sobre todo en el caso de Jaylon Smith, quien ha jugado lento y reaccionado lento desde el 2019. Quien tenía expectativas de ser un fenómeno atlético lamentablemente se ha quedado atrás.

Y aunque es pretencioso sacar muchas conclusiones de una sola jugada, en el partido contra Arizona Cardinals vimos el ejemplo más reciente de ello.

Podemos discutir sobre si la asignación de Jaylon era con el quarterback o con el corredor. Pero el linebacker de Cowboys aparentemente no se queda con ninguno. Y lo que es peor, Leighton Vander Esch, alineado como Middle Linebacker claramente rebasa a Jaylon en la persecución a pesar de iniciar yardas más lejos.

La única razón por la cual Jaylon Smith permanece con los Dallas Cowboys es por la situación en el tope salarial. Aunque su nivel ha bajado, no lo ha hecho lo suficiente como para que tenga sentido absorber un golpe de dinero muerto tan amplio.

Los Cowboys no ahorrarían nada en el tope salarial al cortarlo. ¿Y un trade? El resto de la NFL sabe lo que nosotros sabemos.

Leighton Vander Esch parece estar en la discusión de la titularidad cuando los Cowboys utilicen su defensiva base. Veremos que tan frecuentemente lo vemos en el emparrillado, pero por ahora, parece ser una nueva era para los linebackers del equipo.

De un lado, el atlético novato Micah Parsons cuya velocidad en el campo es de élite. Por el otro, el safety convertido a linebacker que podrá aportar mucho estando en cobertura, Keanu Neal.

Han pasado menos de tres años desde que los Cowboys se alzaron sobre los Saints inesperadamente en un duelo con marcador final de 10-13. Pero parece una era distinta para los linebackers de los Dallas Cowboys.

Imagen destacada vía Jason Parkhurst-USA TODAY Sports