Los Dallas Cowboys tienen hasta el 15 de julio para firmar a Dalton Schultz a una extensión a largo plazo tras haberle asignado la etiqueta franquicia este año. Bajo dicha etiqueta franquicia, Schultz tiene garantizados 10.9 millones de dólares en 2022.

Una cifra alta, sin duda, pero poca seguridad a largo plazo e incertidumbre en su carrera. Para los Cowboys, la pregunta es si lo extenderán antes de la fecha límite. De lo contrario, contarían con Schultz en 2022 y tendrían poco tiempo para acordar otro contrato antes de que arranque la agencia libre el próximo año.

Aunque Dalton Schultz llegó a la NFL como un seleccionado en la cuarta ronda, ya no se puede pensar en él como un jugador al que se le puede firmar por un contrato promedio. En realidad, el ala cerrada que acumuló 808 yardas y ocho touchdowns en 2021 podría convertirse en uno de los mejores pagados en la liga.

David Njoku, quien recibió la etiqueta franquicia por parte de los Cleveland Browns, se convirtió en el quinto ala cerrada mejor pagado la semana pasada. Firmó por $54.75M a cuatro años (13.7 en promedio anual).

Njoku nunca ha tenido una temporada de más de cinco touchdowns y nunca ha alcanzado las 800 yardas que Schultz tuvo en 2021. Claro, Browns está apostando al potencial de Njoku debido al cuerpo y atletismo que tiene. Pero la producción no ha llegado aún.

Dalton Schultz sin duda tiene un argumento para recibir una cifra similar o incluso superior.

¿Lo firmarán los Cowboys?

Lo que hace la conversación alrededor de Dalton Schultz tan controversial es que no es una verdadera amenaza en el juego aéreo. Tiene manos seguras y encaja bien en lo que le piden los Cowboys. Rutas cortas, muchas veces por dentro, que mueven las cadenas o proveen una opción tardía en la progresión del quarterback.

Sin embargo, no es un ala cerrada tan vertical como Travis Kelce, Dallas Goedert, George Kittle, entre otros de los mejores pagados. Las defensivas contrarias enfocan su atención en otras partes del juego aéreo y las coberturas nunca son dictadas por Schultz.

A muchos puede que eso no les suene tan atractivo, pero es imposible negar que es lo que Cowboys busca en un tight end. Manos seguras, bloqueos decentes,* y no mucho más.

*Nota: A pesar de las críticas, Schultz no es malo bloqueando sino promedio. Muestra voluntad.

Recientemente, Cowboys ha hablado de la habilidad de bloqueo de Jake Ferguson (cuyo estilo es muy comparable con Schultz como prospecto) y como encaja con el esquema del equipo. Dallas seguramente quiere tener a dos alas cerradas en el campo más que en 2021, cuando perdieron a Blake Jarwin por lesión a media temporada.

Una cosa es no ser una amenaza en el juego aéreo como los Kelces de la liga, pero tampoco es fácil encontrar un ala cerrada como Schultz que haga lo que los Cowboys buscan a ese calibre.

Si estuviera forzado a un pronóstico, apostaría a que ambas partes llegan a un acuerdo a largo plazo sin mucho dinero garantizado y con múltiples salidas después de dos temporadas. La estructura del contrato de Njoku incluye salario en 2022 y 2023 completamente garantizado, lo cual es algo que Cowboys y Schultz podrían replicar.

Imagen destacada vía Kevin Jairaj-USA TODAY Sports