Los Dallas Cowboys son – y deberían de ser – el favorito a ganar este domingo cuando se enfrenten a los Green Bay Packers en el Lambeau Stadium. Lo que en un momento parecía un partido en el cual Cowboys se “mediría” ante otro contendiente en la NFC se ha convertido en un duelo que no tienen pretexto para perder.

Después de todo, Packers ha perdido cinco juegos al hilo y más que eso, ha sufrido muchísimas lesiones en ofensiva y defensiva. Y estamos hablando de titulares. Por ejemplo, el ala defensiva Rashan Gary y el esquinero Eric Stoke sufrieron lesiones que terminarán sus temporadas la semana pasada.

Mientras tanto, los Cowboys van sanando en muchas posiciones. Aunque hay lesiones incomodando al equipo como la de Ezekiel Elliott y la de Jourdan Lewis (este será el segundo juego sin el cornerback que fue descartado por el resto de la temporada), por lo general son una escuadra sana.

Cuando decimos que no hay pretexto este domingo, es porque Cowboys llega como el equipo #3 en la NFL en eficiencia como la mide Football Outsiders y Packers como el #21 además de la ventaja en salud.

El local ostenta una de las peores defensivas contra la carrera y una ofensiva que no encuentra jugadas explosivas. Ambas situaciones son un mal augurio en contra de la defensiva de Cowboys que se mantiene como una de las mejores en la liga.

Pero, pero, pero.

Los aficionados de los Cowboys han recibido suficientes derrotas aplastantes contra los Packers que no hay ni como confiarse. Aaron Rodgers tiene un lugar en las pesadillas de muchos aficionados y con justa razón. Recientemente, esta rivalidad no le ha sido favorable a Dallas.

Esta ocasión, estamos hablando de un juego con mucho significado. Esta semana, tanto Aaron Rodgers como Mike McCarthy recibieron incontables preguntas sobre una relación que produjo un Super Bowl en Green Bay. Lo cual sirve como un importante recordatorio.

Desde el momento en el que los Cowboys firmaron a McCarthy como head coach en 2020, la meta ha sido conseguir el sexto Lombardi para una franquicia que lleva casi 30 años sin una aparición en el juego de campeonato de la NFC.

La experiencia de McCarthy es la que lo trajo hasta Dallas. Pero las victorias han sido la meta siempre.

Hasta el momento, Cowboys ha demostrado que puede ganar en temporada regular. De hecho, desde el inicio de la temporada 2021, nadie en la NFL ha ganado más partidos que Cowboys.

Pero de alguna manera u otra, ser consistente en un duelo en el que eres el amplio favorito (5 puntos en muchos casinos), en un clima difícil como lo es Lambeau en noviembre, y contra Aaron Rodgers es un gran reto que Cowboys debe cumplir.

Es el tipo de escenarios en el que anticipábamos problemas durante la era de Jason Garrett.

Pero la era de McCarthy debería ser diferente. En una campaña en la que Cowboys es el segundo favorito en la NFC, parece más importante que nunca que no dejen ir un juego en el que deberían ser superiores.

Imagen destacada vía Benny Sieu-USA TODAY

Who is the Cowboys BEST offensive weapon?