A diferencia de años pasados, la discusión de la etiqueta franquicia para los Dallas Cowboys no es tan clara. Aunque por dos años todo giró en torno al quarterback, ahora el equipo tiene más flexibilidad y podría buscar usarla en alguno de sus futuros agentes libres.

Este año, los dos candidatos a recibirla dentro de Cowboys parecen ser Randy Gregory y Dalton Schultz. Aunque muchos señalarían a Michael Gallup como otro candidato, seguramente queda descartado debido a lo que el equipo tiene invertido en la posición de receptor. Sería más probable llegar a una extensión amigable con el equipo que etiquetarlo.

Ahora bien, puede que la elección de Cowboys sea no usar la etiqueta franquicia en lo absoluto.

Pausa. Nunca es malo repasar que es una etiqueta franquicia.

En resumen, es un contrato de un año con dinero completamente garantizado que se puede usar para evitar que un agente libre llegue al mercado. El jugador no se puede zafar de dicha etiqueta. Es una herramienta que los equipos pueden utilizar como “protección” de no perder a un jugador aunque este quiera llegar a la agencia libre. Vale la pena mencionar que los equipos solo pueden usar una etiqueta al año.

Debido a que es un contrato de un año que no ofrece seguridad a largo plazo, los jugadores suelen detestar recibir la etiqueta franquicia. Pero no todo es malo para ellos, ya que es dinero completamente garantizado y su valor se determina con el promedio de los mejores cinco salarios en la posición.

Hay más detalles, pero en resumidas cuentas eso es lo que tenemos que saber de la infame etiqueta franquicia en la NFL. Ahora, considerando que están 22 millones de dólares encima del tope salarial y que tienen muchos jugadores que retener, ¿están los Dallas Cowboys interesados en utilizar esta costosa herramienta?

Veamos.

¿Usarán los Cowboys la etiqueta en 2022?

Empecemos con Randy Gregory. De acuerdo a proyecciones de Over The Cap, la etiqueta franquicia para un ala defensiva tendrá un costo de $20M este año. Es una cifra bastante alta para Gregory, quien probablemente firmaría una extensión de contrato por un número menor.

Como contexto, solo seis caza cabezas en la NFL ganan más de 20 millones al año. Gregory nunca ha jugado más de 55% de las jugadas defensivas en una temporada y una cirugía de rodilla en la temporada baja podría golpear su estatus en el mercado. PFF proyecta que firme un contrato con un valor promedio de 12.5 millones anuales.

Vale la pena preguntarse si los Jones anticipan un “descuento” de parte de Gregory. Los Cowboys lo han apoyado ampliamente a través de momentos duros fuera del campo. Randy no debe sentirse obligado a hacerlo y los aficionados no deberían exigirlo. Pero sin duda es una posibilidad.

Gregory ha demostrado de lo que es capaz y seguramente llamaría la atención de muchos equipos alrededor de la liga. A pesar de ello, sería difícil justificar una etiqueta franquicia para mantenerlo en el equipo siendo los Cowboys.

El candidato a la etiqueta franquicia que tendría más sentido es Dalton Schultz. La etiqueta para alas cerradas es más barata, con un valor proyectado de $11 millones. A diferencia de Gregory, esta cifra estaría por debajo de lo que Schultz probablemente sea capaz de conseguir en el mercado. Las proyecciones indican que podría firmar un contrato a largo plazo de $13 millones al año.

Schultz fue una pieza importantísima para los Dallas Cowboys en 2021, siendo de las armas más buscadas por Dak Prescott toda la temporada. Aunque está lejos de ser una amenaza en una ofensiva sin muchas armas, sus manos seguras lo hacen un jugador valioso.

Pero la situación en el tope salarial para los Dallas Cowboys no es fácil. Incluso llevando a cabo múltiples restructuras de contrato (una tradición para la directiva), retener a Schultz será todo un reto. Esta semana exploré como se vería una temporada si la directiva copiara la estrategia de Rams, y etiquetar a Schultz era parte del plan.

Muchos han especulado acerca de la posibilidad de cortar a Blake Jarwin y quedarse con el más reciente titular, pero incluso eso no tiene mucho sentido financieramente hablando.

Schultz ha sido el mejor de los dos, pero será mucho más caro. Cortar a Jarwin le abriría a Cowboys apenas tres millones en el tope salarial.

Lo más probable, y quizás sea lo correcto, es que los Cowboys busquen extensiones de contrato manteniéndose alejados de la poca flexibilidad que se encuentra con el uso de la etiqueta franquicia. La fecha límite para designar dicha etiqueta es el 8 de marzo.

Imagen destacada vía Kevin Jairaj-USA TODAY Sports