Los Dallas Cowboys lucieron como contendientes al enfrentar a los Tampa Bay Buccaneers este jueves por la noche en el NFL Kickoff. A pesar de haber tenido la ventaja con menos de dos minutos en el reloj, los Cowboys terminaron perdiendo 29-31 después de que Tom Brady comandó su ofensiva a territorio de gol de campo para llevarse la primer victoria del 2021.

Pero es imposible negar que los Cowboys lucieron bien y no es difícil estar satisfecho con la victoria. Los jugadores vistiendo la Estrella en su casco no se vieron como un equipo “dando la sorpresa.” Si no que terminaron viéndose como lo que en realidad parecen ser.

Un equipo con una ofensiva de primer nivel, un quarterback por lo menos Top 7, y una defensiva que no conseguirá frenar a muchos a menos de que lo hagan por medio de robos de balón.

Pero una de las quejas más populares tras la primer derrota del año fue la de un plan de juego “poco balanceado.” Y aunque el sentido común nos diga que el balance es bueno, lanzar tanto el balón fue justo lo que mantuvo a los Dallas Cowboys en el partido. Kellen Moore está entre los miembros del equipo que merecen un aplauso.

Dak Prescott terminó lanzando 58 pases, completando 44 y acumulando 403 yardas y tres touchdowns en el partido. Mientras tanto, Ezekiel Elliott promedió 3 yardas por acarreo en 11.

Pero incluso antes del partido, sabíamos que la defensiva de los Bucs tendría toda la ventaja en el juego terrestre. Enfrentar a Ndamukong Suh, Vita Vea, y los linebackers de Bucs sin Zack Martin era una tarea casi imposible. En 2020, los Bucs fueron la defensiva #1 contra el juego terrestre.

Con una clara desventaja en las trincheras, los Cowboys hicieron lo correcto al establecer pases rápidos, mucho movimiento de Dak Prescott y un alto uso de play-action. Sobre todo, lanzar el balón el 82% de las veces en primer y segundo down fue excelente decisión por parte de Cowboys.

No todos los juegos tienen que ser así, pero los Dallas Cowboys y Kellen Moore sabían que ese tenía que ser el plan de juego si querían una oportunidad de vencer a Tampa Bay.

El principal problema para la ofensiva, sin embargo, vino en la zona roja. El equipo anotó touchdown en solo uno de cuatro viajes dentro de la yarda 20. La toma de decisiones de Mike McCarthy es digna de ser cuestionada. En vez de ser agresivos y jugársela en cuarta oportunidad como los números lo sugieren, el equipo optó más de una vez por confiar en Greg Zuerlein.

Hay muchas cosas que rescatar del partido inicial de los Dallas Cowboys, así como muchas que criticar. Pero entre los mayores ganadores está Kellen Moore. Contó con diseños de jugadas creativas, buena selección de jugadas en general, y el plan de juego correcto. Si continúa de esta manera, los Cowboys podrán explotar el talento que tienen en todos los niveles de la ofensiva.

Imagen destacada vía Kim Klement-USA TODAY Sports