En el mundo de los deportes, abundan las relaciones de amor-odio entre los aficionados. Existen muchos jugadores, entrenadores, o ejecutivos que en veces reciben mucho cariño de la afición, y en otras reciben quejas y frustraciones. En el caso de los Dallas Cowboys, no hay más claro ejemplo que Jerry Jones. De ex-jugador de Arkansas en colegial, a petrolero, a el dueño de la franquicia más valiosa de la NFL y un revolucionario en el negocio de la liga.

Pero poco le importa a los aficionados el valor de la franquicia. Aunque es digno de admirarse, cualquier fan apasionado preferiría ver a los Cowboys en el Campeonato de Conferencia de la Nacional – algo que no ha sucedido en más de 25 años – a ver la construcción de The Star en Frisco, Texas. Lo mismo es cierto para cualquier otro logro fuera del campo de juego.

Y lo que hace las cosas un poco más pesadas para la “Nación Cowboy,” los Jones no evitan presumir esos logros. Es por eso que en su rueda de prensa inicial en training camp, uno de los primeros comentarios que Jerry Jones realizó fue que aproximadamente 24% de la afición presencial de la NFL en 2020 fue producto de juegos de los Dallas Cowboys. Poco después, mencionó el logro de recibir a más de 73 mil aficionados al AT&T Stadium para la pelea entre Canelo y Billy Joe Saunders.

Este tipo de comentarios – aunque sean entendibles – y la falta de logros en más de dos décadas, han causado que una porción de los seguidores de Cowboys acuse a Jerry Jones de no estar interesado en ganar.

Sea cual sea tu red social favorita, seguramente te has encontrado con una gran cantidad de comentarios declarando que “A Jerry solo le importa vender, no ganar.”

Pero a pesar de que podemos señalar muchas malas decisiones por su parte en el manejo del equipo el deseo de ganar de Jerry Jones siempre ha estado presente.

“Haría lo que sea conocido por el hombre por entrar a ese Super Bowl,” dijo Jones en rueda de prensa. El dueño de los Dallas Cowboys agregó mientras se le quebraba un poco la voz, “Podría estar en cualquier parte del mundo en este momento. Quiero estar aquí con nuestro equipo.”

Más tarde, Jones abordó lo que puede haber sido el mayor de sus errores desde que se apoderó de los Cowboys… su divorcio con el Head Coach Jimmy Johnson. Rara vez hemos escuchado a Jones sincerarse tanto con la afición respecto a este tema.

Jones comentó que al recibir a Barry Switzer para hacerlo el nuevo Head Coach de los Cowboys, Switzer le preguntó “¿Cómo pudieron haberlo echarlo a perder?” Palabras más, palabras menos.

“Era mi trabajo haber mantenido las cosas. Era mi trabajo,” dijo Jones. Al cuestionarle si podría contestar la pregunta de Switzer el día de hoy, Jerry respondió “Nunca he sabido porque.”

Jerry Jones cumplirá 79 años en octubre. A estas alturas, es un secreto a gritos que Stephen Jones y Will McClay son los más responsables por la construcción del equipo. Sin embargo, Jones continua siendo uno de los dueños más involucrados en las operaciones del equipo. Para bien o para mal.

En 2021, los Dallas Cowboys buscarán darle ese Super Bowl a la afición y a Jerry Jones. Que a pesar de su historial de decisiones, buenas y malas, algo queda claro. El dueño de los Cowboys quiere ganar probablemente más que cualquier otra persona dentro de la organización.

Imagen destacada vía Tim Heitman-USA TODAY Sports